El flujo elástico de Internet

Internet se ha convertido en una herramienta muy importante para la educación, pero al mismo también, han salido detractores que lo consideran enemigo

En medio de este dilema, existe una fuerte probabilidad de que nuestra capacidad cognitiva se vea descompensada por todos los factores influyentes que produce la red. Es así que estamos ante un flujo elástico que minimiza nuestra destreza intelectual. Aquí los secretos para no sufrir de esta enfermedad llamada Internet.

Tanto maestros como alumnos están en la obligación de escapar de esta epidemia provocada por la moda del Internet. Nadie niega que pueda tratarse de un recurso muy sugerente que puede servirnos para consultar información de manera inmediata, sin embargo, el problema se presenta cuando dejamos que este hábito se vuelva en una costumbre de todos los días.

De la noche a la mañana dejamos de ir a la biblioteca y olvidamos los textos de mayor densidad. Todo se hace más pragmático y nuestra mente piensa en base a un sistema computarizado que todo lo puede hacer. Nuestro cerebro se convierte en una especie de disco duro que impide la comprensión a profundidad.

El flujo elástico de Internet

Es así como nos educamos a un estilo de vida más simplista, elástica y neutral. La vida se resume al alcance que nos plantea Internet, perdiendo el interés por la investigación, el aprendizaje y el crecimiento intelectual. Este es el riesgo que miles de personas, profesionales, maestros y estudiantes vienen padeciendo a lo largo de los últimos años.

Tampoco se trata de rechazar todo aquello que provenga de las redes, el secreto es equilibrar este tipo de herramientas como un recurso adicional y no como una parte indispensable de la vida.