Aulas interculturales

Cada día es común encontrarnos con aulas interculturales, compuestas por estudiantes procedentes de diferentes países, comunidades y provincias

Vivimos en tiempos donde diferentes estilos de vida se entremezclan entre sí y conviven en múltiples rostros. En ese sentido, la educación cumple una función prescindible para la formación inclusiva y el concepto de diversidad que los estudiantes deben aprender sin discriminar a nadie.

Los países en desarrollo afrontan un duro reto en el sector educativo, haciendo prevalecer la identidad nacional en los estudiantes sin descuidar el respeto mutuo por otros estilos de vida, creencias religiosas o culturales.

En tiempos donde la discriminación y el racismo aún no ha superado la gran valla que distancia a los seres humanos entre sí, los maestros tienen la responsabilidad de enfrentar este reto y educar desde las raíces que originan nuestra existencia, enraizando sabiamente la capacidad de comprensión por las ideas de otras personas que piensan distinto.

Aulas interculturales

Los salones de clases son un claro ejemplo para llevar a cabo la convivencia intercultural, destacando el valor que cada comunidad étnica o país merece; sin menospreciar la capacidad intelectual, crítica y cognitiva de los alumnos por su color de piel, ideas políticas, costumbres religiosas, estatus social, entre otros aspectos.

Bajo esta premisa tan importante, la globalización no debe convertirse en un medio para remarcar las diferencias que pueden existir en la mente de una sociedad prejuiciosa y racista. Ahora más que nunca surge la necesidad de convivir entre diferentes ideas y hallar un punto en común por el bien de la educación integral y moral de las personas.